No me gusta Greta

A riesgo de que me linchen diré un par de cosas poco complacientes. No me gusta Greta. Hay algo de ella que me incomoda…

A riesgo de que me linchen, diré un par de cosas poco complacientes. No me gusta Greta, hay algo de ella que me incomoda.

Puede ser su desparpajo, su adultez a tan corta edad. No sé. Me molesta su discurso, su actuar… Y me molesta, porque me siento cuestionado por ella, porque me complica que una niña de 14 años sea tan lúcida para enrrostrarme lo mal que lo he hecho, en temas de ecología y medio ambiente. Me supera verla diciéndole a Angela Merkel o a Donald Trump que se están cargando el planeta… y esa rabia en su mirada. Porque Greta debería estar jugando feliz y el medio ambiente no debiera ser su tema, ni el de nadie, sino que lo deberíamos tener tan internalizado, que fuese parte de nuestra cotidianidad.

Por eso no me gusta Greta. Porque me hace caer en la cuenta de mi inconsecuencia, porque me da susto que su imagen y su discurso se conviertan en slogan o en merchandising. Peor aún, que agencias publicitarias comiencen a lucrar con su imagen y su postura y se pierda el mensaje central, que en todo el mundo se comiencen a usar camisetas con su rostro y que aparezcan miles de agendas con frases sacadas de contexto, que no ayudan a entender lo que nos quiere decir, o que finalmente, se convierta en un subproducto más del sistema como lo ha sido Bod Dylan, o el sub comandante Marcos o el Che Guevara.

Me da miedo que la quieran convertir en patrimonio sacrosanto de la izquierda o que la ridiculicen y le hagan un bulling tremendo desde la derecha empresarial, tipo Bolsonaro.

Por eso no me gusta Greta. Greta es el producto de nuestra inoperancia medioambientalista, de esa fago citación economicista que no nos deja ver más allá de nuestros propios intereses empresariales. Greta grita, llora y muestra su rabia con una sociedad que no ha sabido estar a la altura de lo que hace siglos debíamos haber comenzado a hacer: cuidar nuestro planeta.

¡Ojalá Greta no tuviera que haber existido!

Alejandro Fabres, C.M.