El legado de san Vicente de Paúl protagonizó el encuentro oficial entre el presidente francés Emmanuel Macron y el papa León XIV en el Palacio del Elíseo. El acto protocolar se convirtió en un fuerte homenaje a la figura del santo francés, cuya memoria ocupó un lugar central tanto en el discurso pontificio como en el intercambio de obsequios diplomáticos, a solo dos días de la celebración de su festividad oficial el 27 de septiembre.
El obsequio principal entregado al Sumo Pontífice fue un ejemplar original de 1664 de la biografía de san Vicente de Paúl, escrita por Louis Abelly. Esta obra histórica, titulada La Vie du Vénérable serviteur de Dieu Vincent de Paul, posee un valor incalculable para la Familia Vicentina global, ya que fue editada apenas cuatro años después del fallecimiento de «Monsieur Vincent» y constituye el registro biográfico más temprano y fidedigno de su obra.
La jornada diplomática en París estuvo marcada por dos ejes profundamente vicentinos:
- El tesoro literario del siglo XVII: La entrega de la biografía de Abelly por parte del Estado francés como el regalo más significativo de la recepción, reafirmando el impacto histórico del santo en la identidad de la nación.
- El magisterio del Pontífice: Ante las autoridades francesas y el cuerpo diplomático, el papa León XIV evocó expresamente la obra del santo, definiendo el servicio a los más necesitados como una «verdadera escuela de humanidad».
Junto a esta pieza histórica, la delegación francesa incluyó otros tres presentes que completaron el lote: una reproducción del nuevo vitral de la Virgen para la Catedral de Notre-Dame diseñado por Claire Tabouret, una copia del Evangelio de San Marcos codificada en ADN sintético por el CNRS, y una cruz de ferrita magnética de la artista Lydie Arickx. Sin embargo, la coincidencia temporal y el valor de la biografía original consolidaron una jornada donde la caridad vicentina volvió a resonar en la alta diplomacia europea cuatro siglos después.
Louis Abelly: El primer biógrafo del Santo de la Caridad
Louis Abelly (1604–1691), obispo de Rodez, no solo fue un destacado teólogo francés del siglo XVII, sino también un amigo cercano y colaborador íntimo de san Vicente de Paúl. Tras la muerte de «Monsieur Vincent» en 1660, la Congregación de la Mission le encomendó la colosal tarea de compilar la vida del fundador, otorgándole acceso directo a sus cartas, testimonios y documentos originales.
Su obra cumbre, La Vie du Vénérable serviteur de Dieu Vincent de Paul (1664), se convirtió en la primera biografía oficial del santo. Más que un registro cronológico, el texto de Abelly fijó de forma definitiva la espiritualidad vicentina, detallando las virtudes, las misiones y las reglas de la congregación. El ejemplar entregado al papa León XIV en el Palacio del Elíseo pertenece a esta rarísima primera edición parisina, un tesoro impreso apenas cuatro años después del fallecimiento del santo que sentó las bases históricas y devocionales de toda la Familia Vicentina.

